Tres hospitales públicos se encuentran habilitados para atender a personas infectadas de ébola. Uno de ellos es el hospital Pablo Arturo Suárez en Quito, donde se ha dispuesto una zona alejada del resto de pacientes. Dos espacios están habilitados para atender a pacientes crónicos, dos para quienes tengan la enfermedad pero estén estables y otras tres habitaciones para pacientes con sospecha del virus.
“Se maneja rigurosamente todas las medidas de control de infecciones, desde el aislamiento del paciente”, indicó Pablo Acosta, director nacional de Epidemiología, quien además indicó que ya se ha establecido el protocolo a seguir en estos casos.



