Al que no lo miró, que lo grite. Ecuador perdía frente a Uruguay. Faltaba un gol, un punto, para que Ecuador se clasifique a su primer Mundial. 28′ del segundo tiempo y Alex Darío Aguinaga levanta el centro y Jaime Iván Kaviedes se levantó para meter el gol y, literal, paralizar a un país entero.
Faltaban 16′ y en una tarde, de poco sol en Quito, todos los ecuatorianos empujaban por el gol que lleve al Mundial de Corea y Japón 2002.



