De repente las calles de la ciudad se llenaron con puestos improvisados de jugo de naranja. Recién exprimidos, servidos en una botella de plástico, se los vende por un dólar en cada esquina.
La Secretaría Metropolitana de Salud a través de su laboratorio de Alimentos emitió su informe del mes de abril sobre el análisis de 35 muestras de venta informal de jugo de naranja, recolectadas en cinco Administraciones Zonales (AMZ), en donde el 32% no cumplieron con la norma para consumo humano.
Foto tomada de prensaQuito
Las muestras de los jugos de naranja que no cumplieron la norma microbiológica para consumo humano tienen la presencia de Enterobacterias (Coliformes Totales) en cantidad suficiente para causar enfermedades trasmitidas por alimentos; así como, la presencia de Microorganismos (Aerobios mesófilos) en grandes cantidades que implican mala manipulación de los alimentos que incrementa significativamente la contaminación alimentaria.
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