El pasado 25 de mayo se difundió en redes sociales la atroz violación colectiva sufrida por una joven de 16 años; un video en el que la menor aparece desnuda, desmayada y sangrando.
En la grabación se podía oír a uno de los autores del repudiable crímen presumir que la joven había sido violada por al menos 30 hombres. El video fue compartido hace unos días por las redes sociales con el siguiente mensaje: “Estrujaron a la mina (mujer) e hicieron un túnel en la mina para más de 30”, lo que da a entender que la joven, de 16 años, fue drogada y violada por 30 hombres.
Al hacerse viral las reacciones comenzarón de inmediato, en especial las de mujeres y organizaciones feministas que denunciaron a las autoridades la circulación del video vía Twitter. Por supuesto no faltaron las personas malintencionadas que vitoreaban la violación de esta joven y otros que la culpaban por haberse expuesto.
No se ha divulgado la identidad de la víctima y por el momento se ha declarado orden de captura para seis sospechos. Se investiga también a quienes compartieron el vídeo en Twitter.
Causa indignación la violación a una joven de 16 años en #Brasil por más de 30 hombres. #EstuproNaoÉCulpaDaVitima pic.twitter.com/GnbGeFZWVz
— Paola Virrueta (@PaolaVirrueta) 29 de mayo de 2016
#EstuproNaoÉCulpaDaVitima
La ley se enfoca en que la víctima compruebe que dice la verdad en vez de enfocarse en enjuiciar a los agresores.— Luna (@lunecarlate) 29 de mayo de 2016
Las declaraciones de la joven:
“A todas nos podría pasar esto. No, no me duele el útero y sí el alma por haber personas crueles que están impunes”.
Publicó la joven en su perfil de Facebook antes de cerrarlo, la joven tuvo que abandonar la vivienda familiar y está en un programa de protección de menores amenazados de muerte, dice sentirse como “basura”, a pesar del apoyo social que ha recibido.
“El estigma es lo que más me duele. Es como si la gente dijera que es mi culpa”
La policía apartó del caso a Alessandro Thiers, jefe de la Unidad de crímenes en internet de la policía de Río, por afirmar que no estaba convencido de que se hubiera producido una violación colectiva. La joven señaló que la experiencia del interrogatorio “fue horrible” pues sentía que Thiers la incriminaba con sus preguntas.
“Me preguntó qué estaba haciendo allí, si estaba relacionada con ellos, si antes había participado en sexo en grupo. El delegado quería echarme la culpa como fuera“, dijo ella, a quien la policía tomó declaración tres veces. Me preguntaron si lo hacía a menudo, si me gustaba hacerlo”.
Ante la situación, la joven dejó de responder. Los interrogatorios fueron dirigidos por Thiers.
La respuesta de la ONU ante el caso
La Directora Regional de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe, Luiza Carvalho, indicó en un comunicado que el hecho se ve agravado por la brutalidad con el que fue cometido y la degradación a la que fue sometida la víctima al difundirse en internet imágenes y grabaciones de la agresión.
Carvalho señala que desde la oficina regional condena el acto e insta a las autoridades competentes a administrar la debida ley a los agresores y a proteger la intimidad y la dignidad de las víctimas.
“Al ver de una manera sistemática la violencia que ocurre en Brasil y en el resto de América Latina, no podemos más que ver las correlaciones entre los crímenes cometidos contra las mujeres por el hecho de serlo, incluida la violación, con las altas tasas de feminicidio a nivel nacional y regional”, declaró Calvalho.

